DESPACIO QUE LLEVO PRISA, CONVENCERLO DE QUE TE COMPRE NO ES LO IMPORTANTE.

Mucho te ha costado el camino, no importa si sientes llevar poquito o si ya tus pasos dejaron huella, mucho te ha costado.

Es cierto la intención del marketing es construir una relación a largo plazo que beneficie a las dos partes y que sea la razón por la cual sigues motivado y despertando con pasión por las mañanas; la intención del amor también.

Naces, creces, te enamoras, te rompen el corazón, te vuelves a enamorar, repites esos últimos pasos las veces que sean necesarias hasta que encuentra tu final feliz, ese corazón reciproco con el que quieres latir por el resto de los impulsos musculares que al tuyo le resten, o hasta que tiras definitivamente la toalla.

Así está diseñada, estipulada y demanda la carrera de la vida, te tienes que enamorar, tienes que construir esa relación y debes sellar el fruto de tu amor escuchando del otro el *Yes I DO*.

Que me ame incondicionalmente, será para él la razón de sus mañanas y el suspiro de sus noches, que me ame para siempre, convencido estará que no hay mejor mujer que yo, que aunque no me necesite, soy la que mejor le viene. Que me ame incondicionalmente, que vea en mi ese hombre protector que la acompañará en sus triunfos y fracasos, que sienta por mi lo más grande que ha sentido y que mis brazos sean para ella sin comparación alguna. Que me ame para siempre.

Muchos empresarios, emprendedores, vendedores e individuos normales que buscan prosperidad en sus proyectos  de vida necesitan vender, ansían vender, se comen las uñas buscando maneras para vender y lo peor de todo, se desesperan por vender y se conforman con cualquiera como cliente, atención,  no estoy diciendo que vayamos por la vida poniéndonos nuestros moños y contestándole a todos un ¨no, a ti no te vendo¨, quiero decir que curar las ventas nos dará prosperidad a largo plazo.

Se siente muy bonito que logremos atención, aprobación, aceptación y si esto aparte nos supone un ingreso de dinero pues más bonito aún, pero ¿calculamos los costos a largo plazo? A veces estamos tan necesitados de esa atención, aprobación y aceptación que no nos damos cuenta que estamos comprándola y a un precio más caro.

Antes de brincar de felicidad porque tienes un prospecto interesado en ti, detente a analizar si a ti te interesa ese prospecto,

Ahorita, ya en caliente meto toda mi energía en buscar que eso suceda, necesito, ruego e imploro que e su mente se grabe y se manifieste sin opción a dudas el *SI QUIERO*, los medios no los conozco no sé ni si los tengo o los tendré, pero ella tiene que sentir que soy yo lo que quiere. No sé si podré en el paso del tiempo sostener mis maravillas, pero quiero que el piense en que soy lo que sí quiere.

Pero ¿y yo?, ¿Sí quiero?.

Tan perdidos estamos en la búsqueda del cuento con el final feliz que nos obsesionamos en convencer al otro de que SI quiera sin detenernos tantito en pensar si sí queremos.

¿Es realmente él lo que feliz nos hace? ¿Es realmente ella lo que nos complementa y nos  completa?

Bonita sí está, cualidades si tiene e indudablemente se ve muy bien conmigo. Guapo es, materia prima posee y no cabe ninguna duda en que aportará buenos genes.

Pero ¿Qué más? ¿Dónde está la clave para asegurar el largo plazo? Con el felices, con los beneficios mutuos.

La meta no es el SI QUIERO del de enfrente, la meta primero es saber si sí quieres tú, si sí es bueno para ti, si sí se puede juntos construir al unisono un SI QUEREMOS.

Despacio que llevo prisa, NO es la carrera contra reloj para asegurar el anillo, no es la carrera contra reloj para asegurar la firma de ese mentado contrato, es la certeza que de los términos y condiciones vendrá lo mucho bueno para ese que será tu team, tú y él, tú y ella, las dos voluntades, las dos intenciones empezando por la tuya y no por la de el de enfrente.